La llamada Fuerza Internacional de Estabilización estaría integrada inicialmente por aproximadamente doscientos miembros procedentes de países considerados aliados, entre ellos Uganda y Marruecos, aunque cada contingente necesitará una autorización individual del gobierno israelí antes de ingresar.
La misión operaría en áreas que no se encuentran bajo control directo de Israel y tendría funciones relacionadas con seguridad, desmilitarización y apoyo a una futura administración palestina de transición. Sin embargo, todavía no existe una fecha para el despliegue y persisten importantes obstáculos políticos y militares.
Hamás continúa rechazando la exigencia de entregar sus armas, mientras Israel mantiene el control efectivo de gran parte del enclave y ha advertido que podría ampliar todavía más su zona de operaciones.
La decisión ocurre antes del viaje del primer ministro Benjamin Netanyahu a Washington, donde se espera que se reúna el martes con el presidente Donald Trump.
El encuentro estará centrado en Gaza, Irán y el futuro del plan de paz, mientras millones de civiles palestinos continúan enfrentando condiciones humanitarias extremadamente difíciles.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario