miércoles, 10 de junio de 2020

Qué tan light son los llamados 'productos light'

Pan integral, yoghurt y mantequilla de cacahuates: tres aliados seguros de tu salud. (Foto: Getty Creative)

El siglo 21 trajo consigo un aumento en las tasas de mortalidad por enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo dos, obesidad y otras patologías crónicas. Todas ellas tienen algo en común: los factores de riesgo que predisponen a estas condiciones son modificables y, en consecuencia, totalmente prevenibles. 

Muchos estudios se dedicaron a investigar cuáles son las conductas o acciones que favorecen el desarrollo de esas enfermedades y cuáles las que nos ayudan a evitarlas. El objetivo era y sigue siendo revertir las estadísticas y que tengamos cada vez mejor estado de salud. 

Resulta que todos esos factores de riesgo están asociados a nuestro estilo de vida. Es decir, actividad física, tabaco, alcohol, hidratación, sueño, estrés, emociones y alimentación.

Alimentación y Siglo 21

En cuanto a la alimentación, está más que comprobado que los productos y alimentos altos en azúcares, sal, grasas saturadas y trans son perjudiciales y atentan directamente contra nuestra salud. 

Aquí es cuando las industrias alimentarias tuvieron que cambiar sus maneras de procesamiento de alimentos y diseñaron los llamados “productos light”, o bajos en calorías, para que la población que quisiera controlar su peso tuviese opciones más “saludables”. La realidad, no obstante, es que estos productos se elaboran para venderlos a todo tipo de público.

¿Qué son realmente los productos light?

El término se refiere a aquellos que tienen una reducción calórica de mínimo el 30% en comparación con el producto original, o de componentes específicos como azúcar y grasa. 

Por ejemplo: si un alimento original tiene 300 kilocalorías, su versión light debería tener 210 kilocalorías. Esto nos hace ver que, si el producto tiene un valor energético alto, también lo tendrá aunque sea light

En muchos casos, los productos bajos en grasa tienen un alto porcentaje de azúcar añadida, o viceversa, los productos bajos en azúcar tienen altas cantidades de grasa. Esto lo hacen los fabricantes para que el alimento no pierda sabor y siga siendo sabroso a nuestros paladares.

Un concepto que hay que dejar muy claro es que light es distinto a saludable. Existen muchos productos como mayonesa, salsa de tomate, galletas, congelados, papas de bolsa, cereales, yogures, panes, entre otros alimentos, que los venden como aliados en la pérdida de peso y potenciadores de la salud. Esto no es así. Si un alimento no es saludable, su versión light tampoco lo será

¿Cómo identifico un producto saludable? 

La composición nutricional del alimento es la que define si es saludable o no. El valor calórico solo indica cuánta energía aporta el producto sin saber de dónde provienen las calorías. Es más importante la calidad que la cantidad de calorías. Es decir, no se pueden comparar 200 kilocalorías que vengan de unas papas fritas a 200 kilocalorías que provengan de frutos secos, mantequilla de cacahuates natural o crema de garbanzos.  

Entonces, lo que debemos hacer en el momento de hacer la compra es dedicarle unos minutos a leer la etiqueta con los componentes nutricionales. Es vital no dejarse influenciar por la publicidad o por la primera frase atractiva que veas en el envase del producto. Hay que ir directo a la lista de ingredientes. Estos se encuentran enumerados de mayor a menor cantidad. Mientras menos ingredientes, mejor, porque así te aseguras de que el producto es más natural. 

Por otro lado, si en los primeros tres ingredientes te aparece azúcar, jarabe de maíz, caña de azúcar, maltosa, dextrosa, simplemente no lo compres porque eso significa que la mayor cantidad del producto es rica en azúcar. Sea o no sea light.

Los alimentos más saludables y que deberían ser nuestros aliados son los naturales. Las frutas, los vegetales, el huevo, las legumbres, los pescados, aceite de oliva, frutos secos y avena son indispensables en todo régimen saludable. Existen también tres productos estrella que yo siempre recomiendo en un plan nutricional equilibrado: el pan integral, el yoghurt y la mantequilla de cacahuates natural. 

Tips para comprar

Empecemos con el pan, que debería estar hecho con granos germinados. Estos panes son menos procesados, más ricos en fibra y con más nutrientes. En la lista de ingredientes, el primero tendría que ser trigo germinado o harina de trigo entero o integral. Esto es importante porque a veces nos guiamos solo por el color marrón o porque se vean semillas y cereales en el pan y resulta que, al ver los ingredientes, entre los primeros están la harina de trigo blanca y el azúcar. 

En cuanto al yoghurt, todos vamos directo a ver si es descremado o no. Lo fundamental es saber que no tenga azúcar añadida o, si no, solo un máximo de cinco gramos. Hay yoghures light que pueden llegar a contener 20 gramos de azúcar por 125 gramos de producto, lo cual es realmente un contrasentido. 

La mantequilla de cacahuates debe contener simplemente cacahuates. Evita cualquiera que mencione en su composición aceite de palma o aceites vegetales hidrogenados

Aprende a disfrutar del sabor original de los alimentos, es cuestión de adaptar tu paladar. Una buena recomendación es utilizar las especias, que le darán más sabor a tus comidas y te ayudarán de manera más fácil a deshabituarte de los productos industriales y ultraprocesados. ¡Haz la prueba!

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